Historia

Los primeros antecedentes de la fundación Sitadel se sitúan a finales del año 2016. En aquella oportunidad, desde el programa de interculturalidad de la municipalidad de La Reina, se organizó a un grupo de vecinos, profesores y voluntarios en levantar una iniciativa basada en la enseñanza de español a migrantes haitianos. En aquella oportunidad fuimos cuatro voluntarios (profesores, en su mayoría) los interesados en impulsar esta iniciativa. Así comenzamos con pequeños grupos a enseñar español en la Aldea del Encuentro. Tiempo después abrimos un tercer curso en atención a la demanda por clases. En aquella oportunidad, dos grupos daban clases en una misma sala y las condiciones no eran las mejores por el frío y la acústica. En aquella oportunidad, remediábamos la situación con estufas y otros artefactos que traíamos de nuestras casas.

Paralelamente se realizaron varias campañas para recolectar vestuarios y ropa de cama para distribuir entre los mismos haitianos. Estas fueron muy exitosas y se entregaron también artefactos para el hogar como colchones, estufas y otros utensilios de cocina. De alguna manera, esto contribuyó a generar un vínculo más allá de la enseñanza del español. Desde Agosto del año 2017 en adelante las clases se comenzaron a impartir en el Complejo Educacional La Reina (muy cerca de la Aldea del Encuentro). En aquella oportunidad (de Agosto a Diciembre) los cursos ofrecidos se situaban como parte de un proyecto FONDEVE (Fondo de Desarrollo Vecinal) de Opihch (Organización para la Integración de haitianos en Chile). Finalmente a fines del año 2017 se decide crear la fundación para formalizar el trabajo voluntario que se estaba realizando. El nombre “Sitadel” fue una alternativa entre muchas otras y escogida por la propia comunidad. Este sitio corresponde a una fortaleza emplazada al norte de Haití y construida para resistir a la colonización francesa. El nombre, de esta manera, resuena en los y las estudiantes y participantes de nuestro trabajo ya que constituye un emblemático lugar de resistencia.

Gracias a la creación de la fundación con personalidad jurídica, ha sido posible formalizar más y mejor los proyectos que deseamos implementar, efectuando un trabajo más institucionalizado. Junto con la postulación a un conjunto de fondos concursables, se han comenzado a establecer convenios de trabajo con la Municipalidad de La Reina, AIR y otras organizaciones migrantes. Por otra parte, desde el año 2018 se ha observado un evidente fortalecimiento del voluntariado en la organización. De esta manera, distintas personas de una variedad de profesiones (sociología, contaduría, abogacía, académica, etc.) han aportado desde sus respectivos saberes y experiencias al fortalecimiento del quehacer de la organización. De hecho, el directorio formalizado un par de años después responde a esta tendencia. Posteriormente, a mediados del año 2019, la municipalidad de La Reina facilita a la fundación una pequeña oficina ubicada en dependencias del Nuevo CEPASO (ubicado en Villa La Reina). Por lo tanto, trabajos de administración y coordinación son realizados en adelante desde este espacio.

Finalmente, la creación y formalización del nuevo directorio en Diciembre de 2020 constituye un valioso acontecimiento para consolidar la gobernanza de la fundación. De esta manera, se logra conformar un grupo de personas cuyo origen disciplinario es diverso, predomina la presencia de vecinos/as de la comuna y son incluidos líderes de la comunidad haitiana. Se espera, en dicha perspectiva, iniciar un trabajo colaborativo, solidario, participativo y sostenido en el tiempo. Además, junto con el nuevo directorio, se crea la coordinación general. Dicho cargo, remunerado de media jornada, asume un conjunto de tareas de orden administrativo y de coordinación relevantes para asegurar sustentabilidad y proyección en el tiempo de la organización.

Si bien el estallido social y la posterior pandemia han removido nuestro trabajo situado inicialmente en la enseñanza del español, actualmente ha sido necesario iniciar nuevos ejes de acción (promover la inserción laboral, desarrollar trabajo comunitario, etc.) y trabajar de modo más estrecho con la propia comunidad haitiana. Esperamos, en definitiva, seguir este rumbo. En síntesis, la breve historia de esta fundación da cuenta de un gradual crecimiento, motivándonos para continuar trabajando en ser un aporte concreto por la inclusión de la comunidad migrante en nuestro territorio.

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